Guerra espiritual

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¡Guerra espiritual es urgentemente necesario! Deseo que cada cristiano lo lea y lo practique".

- Warren W. Wiersbe

"Lectura obligatona para aquellos que desean apropiarse de su victoria sobre las tinieblas".

- Mark 1. Bubeck, Presidente,

International Center for Biblical Counseling

"Para todos los que nos hallamos en lo rudo de la batalla, este libro iluminador y bíblico resultará un manual de campo indispensable".

- George Grant,

Director ejecutivo de Coral Ridge Ministries "Guerra espiritual me ha alentado mucho. Si como cristianos leyéramos, comprendiéramos, y practicáramos los principios transformadores que se presentan en este libro, no s610 nuestras vidas cambiarían, sino que juntos transformaríamos dramáticamente al munto".

- Rick Keenan, Fundador, Abundant Life Ministries

Este imporatante y oportuno libro provee a los cristianos la informaci6n -las municiones- que necesitan para participar en la guerra espiritual. El autor muestra, basado en las Escrituras, que el pueblo de Dios puede derrotar al enemigo debido al carácter de Dios, la certidumbre de sus promesas, nuestra autoridad como pueblo suyo, y -más que todo-- la victoria que Cristo ya ha ganado.

El autor no es de los que ven un demonio detrás de cada arbusto, pero tampoco subestima el conflicto espiritual. Con gran equilibrio y mucha sensibilidad, insta a la Iglesia a no s610 resistir los ataques del enemigo, sino también arremeter contra sus puertas y traer tantos cautivos como le sea posible al reino del Dios de amor.

Timothy M.Warneres profesor enSchool ofWorld Mission and Evan-gelism at Trinity Divinity School, especializado en el área de la guerra espiritual. También realiza seminarios sobre este tema en iglesias y agencias misioneras. El y su esposa Eleanor se ocupan en aconsejar a personas que sufren debido a ataques demoníacos .

.---, I~IEDITORIAL

.UNILlT

Producto 497271 Categoría: Demonología/ocultismo ISBN 0-7899-0146-3 111111111"1111111111111 9 780789 901 '160

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Victoria sobre los

po~eres

~e

[as

tinieblas

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publicado por Editorial Unilit Miami, FI. 33172

© 1996 Derechos reservados Primera edición 1996

Copyright© 1991 por Timothy M. Warner publicado en inglés coneltítulo de:

Spiritual Warfarepor Crossway Books, una división de Good News publishers, Wheaton, Illinois

Todos los derechos reservados. Se necesita permiso escrito de los editores, para la reproducción de porciones de1libro, excepto para citas breves en artículos de análisis crítico. . Traducido al español por: Héctor Aguilar

Citas Bíblicas tomadas de la versión Reina Va1era, Revisión 1960©Sociedades Bíblicas Unidas, y La Biblia de las Américas

©1986 The Lockman Foundation La Habra, California 90631 Usadas con permiso. Producto 497271 lSBN-0-7899-0146-3 Impreso en Colombia Printed in Colombia

Contenido

Introducción... 5 1. La gloria de Dios .. ... 7 2. Conceptos en conflicto .. ... 21 3. El podery la gloria 31 4. Poder espiritual buenoymalo 43 5. El poder de la cruz .. ... 53

6. Autoridad espiritual... 67

7. La defensiva cristiana ... 75

8. Ataques en el área física... 85

9. Ataques en el área espiritual... 95

10. La ofensiva cristiana ... 109

11. Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás 117 12. El arma final. 13 1 Notas......143

Bibliografía 147

Índice general 151

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Introducción

ESTE LIBRO TUVO SU principio en las clases de Creci-miento de Iglesia en el Seminario Teológico de Fuller, en el

año 1988. Estoy muy agradecido de los facultativos de la Escuela de Misiones Mundiales por su invitación, en la cual me sugerían escribir estos pensamientos.

Las lecciones originales han sido revisadas y colocadas en capítulos más breves. Se han añadido más ilustraciones e incluso se han expresado nuevas ideas. Me doy cuenta de que mis pensamientos siguen ampliándose conforme continúo estudiando este tema y ministrando en esta área de necesidad humana. Me rehuso a que me llamen un experto en este asunto, pero con gusto aporto las ideas aquí expresadas a la amplia discusión de este tema tan crítico en la actualidad.

Estoy agradecido de todas aquellas personas que me animaron a escribir, y de Crossway Books por su asistencia competente para poner el manuscrito en forma de libro. Confío que Dios lo utilizará para equipar la Iglesia con una completa confianza en la victoria final de nuestro Señor sobre nuestro enemigo, y en nuestra suficiencia en Él para que la Gran Comisión llegué a su cumplimiento.

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a

La gloria de Dios

Algunas perspectivas actuales

sobre el conflicto

Hay muy pocas dudas de que estamos viviendo en una era de mayor actividad demoníaca en nuestra sociedad norteameri-cana de lo que jamás se haya visto antes. No es que Satanás y los demonios hayan estado inactivos anteriormente en la historia. Ellos elaboran sus tácticas de acuerdo a la situación histórica, y las actividades encubiertas servían mejor a sus propósitos en la historia antigua. Aún continúan operando secretamente la mayoría de las veces, pero por diferentes razones es mucho más evidente en nuestra sociedad actual que en otras épocas. Esto ha creado una tendencia a que los cristianos occidentales estén más conscientes que nunca de lo que es la guerra espiritual.

Este tema siempre ha estado presente en las Escrituras, pero nuestros sistemas erróneos de creencias nos han hecho ignorar lo que otros ven como algo tan obvio. Los misioneros son más aptos para tratar a los demonios como seres reales

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GUERRA ESPIRITUAL

que aquellas personas que s~l~enteconoc.en la cultura oc-cidental, pero, incluso los ffilsIOneros reaCCIOnan con asom-bro cuando finalmente se dan cuenta de lo "occidental" que había sido su visión de la Biblia. El siguiente informe misio-nero puede ser un poco extremista para algunos, pero muchos han tenido experiencias similares.

Sus ojos estaban vidriosos, sus ropas rasgadas, su cabello despeinado, y él estaba desesperado. "Vaya matar a,este animal", repitió tres veces. Creí que hablaba de ffil. L,a señora de la casa nos dio una taza de café fuerte, pero el no la quiso. De pronto cayóalsuelo, tirando la vajilla de la mesa. Conforme lo arrastramos fuera de la casa, me miró fijamente y me dijo: "Ten misericordia de ~'. Entonces me di cuenta de su problema. Estaba poseldo por un demonio. Estos períodos empezaron después que dejó de asistir a una iglesia evangélica y volverse al espiritismo.

Recordé las palabras de Jesús. "He aquí, te doy la [autoridad] sobre todo el poder del enemigo, y nada podrá causarte algún daño". Sentí que debíarepre~der al demonio en el nombre de Jesús, pero, ¿y SI no sucedía nada? Todas las personas allí reunidas se burlarían de mí...

Allí estaba yo, un misionero derrotado en el interior de Brasil, listo para empacar mis cosas e irme a casa. Cuando estuve cara a cara con el enemigo, tuve mie-do.l

Muchos misioneros tienen una historia para contar sobre algún encuentro con el poder demoníaco. Pero con frecuencia no lo cuentan porque no terminó con una victoria, o por temor a que los oyentes no tengan un trasfondo con el cual puedan comprenderlo. Generalmente se está de acuerdo con elhe~h.o de que en la vida cristiana estamos en una batal~a. esplfl-tual, y en especial cuando servimos en el campo mISIOnero. Desafortunadamente muy pocos, inclusive entre los reclutas

La gloria de Dios

misioneros, han recibido algún entrenamiento (ya sea teórico o práctico) para tratar con los demonios o con el poder demoníaco.

Crecí en un hogar cristiano, asistí a una universidad evangélica, donde me gradué en Biblia, pasé tres años en un seminario teológico, el cual se especializaba en estudios bíblicos inductivos, y luego enseñé durante dos años en una escuela bíblica antes de irme al África Occidental como misionero. Me asignaron a una aldea tribal para evangelizar y plantar iglesias, sin haber recibido orientación sobre el ministerio transcultural ni en el seminario ni en la escuela de candidatos a misioneros a la que asistí antes de partir, ni por parte de los misioneros después de haber llegado a mi campo de trabajo. Los cursos sobre misiones eran muy pocos en aquellos días, y los dos que recuerdo casi no tenían nada que ver con el servicio misionero en sí, y mucho menos con el tratar con demonios. Me aterrorizó lo que no sabía; por un lado, la cultura en general y en particular el sistema de pensamiento animista y, por otro lado, la posición cristiana para confrontar a los poderes demoníacos.

Hasta hace muy poco ha habido escasez de libros confia-bles que estén disponiconfia-bles sobre el tema de los encuentros espirituales, en los cuales todos estamos involucrados, e incluso hay menos libros que se relacionan específicamente con un contexto misionero o evangelístico. Esta es una de las razones por la cual hay poco entrenamiento disponible sobre este tema. Como10 señala Alan R. Tippet en un artículo que escribió en 1960, tendemos a dar cursos en las áreas en que existen buenos libros a disposición de las personas.2La emer-gencia de una literatura confiable sobre la guerra espiritual nos ayuda a explicar la expansión de cursos universitarios y de seminarios que tratan con este tema de algún modo.

Sin embargo, el hecho es que ni Dios ni Satanás han cambiado desde el primer encuentro que tuvieron en el Jardín del Edén. El conflicto espiritual ha sido parte de la experien-cia humana a partir de ese momento. Génesis 3: 15 provee un elemento clave al establecer el contexto sobre el cual se debe

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ver el resto de la Biblia: "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar". Un conflicto espiri-tual cubre el registro bíblico a partir de ese momento, y en la actualidad estamos involucrados en este conflicto, nos guste o no. Hemos intentado ignorar al enemigo, pero eso sólo le da una ventaja estratégica en la batalla que se está librando.

Sin embargo, que quede bien claro desde el principio de este estudio, que el resultado final de la guerra no está en duda. El poder soberano de Dios no corre ningún peligro. A través de la Cruz y de la Resurrección, el Señor Jesucristo derrotó de manera decisiva a nuestro enemigo. Sin embargo, por su propia voluntad y sus propias razones, Dios aún no ha ejecutado el juicio final en contra del enemigo. Pero ya es hora de que tomemos en serio a nuestro enemigo a causa de las grandes cosas que están en juego y por las cuales se está librando esta batalla. La guerra espiritual con frecuencia se malinterpreta, ya que se asume que la actividad demoníaca en nuestras vidas sólo empieza con una actividad manifiesta que claramente se le pueda asignar a los demonios. Sin embargo, la verdad es que la batalla empieza en el momento en que nacemos. Satanás tiene un profundo deseo por controlar el destino de cada persona que hay sobre el planeta Tierra. Él es quien ciega la mente de los incrédulos, "...para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2aCorintios 4: 4).

La batalla toma un significado especial cuando una per-sona se vuelve de los lugares que controla Satanás y empieza una vida bajo el señorío de Jesucristo. La esencia del conflicto antes de la conversión es una cuestión sobre la veracidad de la salvación. Después de la conversión sigue siendo una cuestión de veracidad, pero ahora el enfoque cambia a la veracidad de Dios y de nosotros mismos.

La táctica primaria de Satanás es elengaño o la mentira con astucia, y en el grado en que creamos cualquiera de sus mentiras, y vengamos a estar bajo la influencia de este

La gloria de Dios

engaño, es el grado en que Satanás o los demonios tienen control sobre nuestras vidas.

Los argumentos sobre si un demonio puede estar dentro del cuerpo de un cristiano y si un creyente puede estar "poseído" por un demonio, a menudo sirve para desviar nuestra atención de la cuestión fundamental del engaño en estas áreas básicas de creencias sobre Dios y sobre nosotros mismos en relación con Dios. El no reconocer este "encuentro verdadero", como10llama Neil Anderson3

,es continuar atado al engaño que está dirigiendo la vida de uno.

Conforme escribo esto estoy trabajando con una señora que acaba de descubrir que tiene dos niveles de creencias. Uno es el nivel esencialmente intelectual. El nivel en el cual ella puede enunciar una doctrina cristiana correcta. Pero también existe un nivel funcional de creencia, el cual, de hecho, es muy diferente al que ella verbaliza. En este nivel ella está muy enojada con Dios, y el concepto que tiene de sí misma es totalmente negativo.

Volveremos a este tema más tarde, pero por ahora nos servirá para formular muchas preguntas -preguntas tales como: ¿Cómo sabemos que los demonios están involucrados en este engaño? ¿Cómo sabemos que no es solamente el trabajo de la carne? ¿No le estamos dando más actividades a Satanás de las que se le otorgan en las Escrituras?

Con esas preguntas en mente, puede ser útil revisar bre-vemente cómo se inició este conflicto espiritual.

Las raíces del conflicto

Los celos de Satanás hacia Dios

La raíz de estos conflictos se encuentran en un evento que tuvo lugar en el cielo o en los lugares celestiales y el cual involucró a Dios y uno de sus ángeles principales. La Biblia no nos hace una narración de los eventos que dieron cabida a la caída de Satanás de su identidad y función angélica original a la identidad y función en la que lo encontramos hoy en día.

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Sin embargo, se nos da una figura clara de su total naturaleza maligna y de su trabajo basado en los celos y el odio que tiene hacia Dios.

Hay un acuerdo general entre los escritores evangélicos de que Satanás probablemente fue uno de los ángeles de más rango en la jerarquía angelical. Hay algunas evidencias bíbli-cas que indican que él pudo haber sido un querubín -uno de los seres más majestuosos ilustrados como guardianes del trono de Dios (Ezequiel 28:16; Éxodo 25:19; Salmos 18:10; Hebreos 9:5). En el Antiguo Testamento los querubines son quienes figurativamente hacían la guardia a cada lado del trono de misericordia, donde habitaba Dios en medio de su pueblo. Teniendo cautela, la cual debe utilizarse cuando se proyectan figuras terrenales a los lugares celestiales, parece-ría correcto decir que en este estado original Satanás percibía la gloria de Dios desde una perspectiva que comparten muy pocos seres creados.

Cómo es que pudo abdicar a tal posición va más allá de nuestro entendimiento, pero sugiero un escenario posible, el cual surge de implicaciones de las enseñanzas de las Escritu-ras, cuando no desde declaraciones directas. No se nos dice cuándo fueron creados lo ángeles, pero debió ser antes de la creación de nuestro mundo, ya que cuando se colocaron los fundamentos de la tierra, "...alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios" (Job 38:7). Sin embargo, me inclino a creer que la creación de los ángeles fue realizada en conexión con nuestra creación y no en un mo-mento indeterminado de la eternidad pasada, y esto, debido a las declaraciones de Pablo en Colosenses 1: 16, donde los pone con otros elementos de la creación del mundo, y debido a la conexión tan cercana con muchas cosas relacionadas al mundo de abajo incluyendo el clímax de la historia de la humanidad.

Aparentemente a Lucifer se le asignó, junto con otros querubines, el cuidar de la gloria de Dios. Obviamente Dios no necesita "guardias" por causa de alguna debilid,ad inheren-te en sí mismo. Pero en su infinita omnisciencia, El sabía que

La gloria de Dios

algunas de las criaturas que salieron de su mano se alejarían de Él, incluso se convertirían en sus enemigos. Satanás desa-fiaría a Dios con respecto a la cuestión de la gloria en el área de las criaturas humanas de Dios. Por lo tanto, otras de sus criaturas necesitarían reflejar su gloria y, en cierto sentido, ser guardianes de la misma entre la población del planeta Tierra. Asumiendo que Lucifer empezó su existencia como "queru-bín protector" (Ezequiel 28: 14) en los lugares celestiales, él conocía la gloria de Dios como muy pocas otras criaturas de Dios la conocían.

En algún momento de este proceso creativo, Lucifer permitió que los celos de Dios y de su gloria lo poseyeran hasta tener un deseo insaciable de ser como Dios, si no es que de hecho quería tomar el lugar de Dios. Vemos surgir esto en su intento de que Jesús lo adorara en la tentación del desierto (Mateo 4:9), en su manifestación como el hombre de pecado en un día futuro "...se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto" y "...se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios" (2a Tesaloni-censes 2:4), y nuevamente hace lo mismo en la actividad de la bestia en Apocalipsis 13.

Estoy consciente de los problemas que surgen al aplicar Isaías 14 a Satanás, pero creo que en Isaías se pide una hermenéutica metafórica al tratar con los oráculos de las naciones. En puntos clave de la Escritura, Babilonia es un tipo o una figura del mundo o del sistema mundial, y el "príncipe" o "rey" de ese sistema mundial es Satanás.

Incluso si la referencia de Isaías 14 está limitada al rey humano de Babilonia, él representa a un hombre que estátan controlado por Satanás que habla las mismas palabras de éste. El comentario de Geoffrey Grogan sobre el texto es pertinente:

Este mismo pasaje parece ser repetido por el Señor Jesús en Lucas 10: 18, donde el lenguaje aplicado aquí al rey de Babilonia se utiliza para Satanás. Nada podía ser más apropiado, ya que el orgullo del rey de Babi-lonia era verdaderamente satánico. Cuando Satanás

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lleva a cabo su maligna voluntad a través de los gobernantes de este mundo, reproduce en ell~s sus propias cualidades malignas, para que se convle~an en sombras virtuales de las cuales él es la sustancla.4 Por lo tanto, veo este pasaje como una ventana a través de la cual se ve a Satanás.

En el pasaje encontramos una serie de decla~aciones ~ue revelan la línea fatal de pensamiento que condujo a la calda de Lucifer. Primero, este ser creado expresa una insatisfac-ción con su orden de creainsatisfac-ción como un ángel y aspira aent~ar al lugar de existencia reservado exclusivamente par.a .DIOS ("...Subiré al cielo", v. 13a). Segundo, excl~ma ambIcIOn~s no santas de estar por encima de suscompaner~s, los dema~ ángeles ("...en lo alto, junto a las estrellas de DIOS, levantare mi trono", v. 13b). Tercero, asumiendo que el "monte del testimonio" se refiere al trono del Mesías, vemos a Satanás desafiando a Cristo por su posición de rey con autoridad -un desafío que efectuó sin éxito en la tentación del desierto ("...y en el monte del testimonio me sentaré", v.13c), Cuarto, dada la asociación de nubes con la gloria de Dios en el Antiguo Testamento (por ejemplo: Éxodo 13: 21; 40: 34-38), él busca la posición de gloria ocupada por Dios ("s~b.relas altu~as.de las nubes subiré" v. 14a), Y finalmente, tralCIOna su objetivo

final-ser un Dios como Yavhé y así desafía su posición de

soberanía "y seré semejante al Altísimo", v. 14b). . Sin embargo, un ser creado no puede elevarse a un mvel superior del que fue creado por Dios. Así que, en lugar.~e empezar un proceso de glorificación por medIO de su rebehon en contra de Dios Satanás empezó un proceso de degrada-ción. Como lo di'ce Chafer en su teología de Satanás,

~l

mundo de dolor y de sufrimiento, que está~~tualmente.baJo el dominio de Satanás es, con mucha probabIlIdad, laeVIde~­ cia "de su fracaso en vez de ser la realización de su proPÓSI-to".5 0, para citar nuevamente a Grogan, "~s una ~xtraña

paradoja, que nada haga a uns~rmenos pareCIdo a DIOS que el apremio de ser igual que El".6 Por lo tanto, en vez de

La gloria de Dios

convertirse en glorioso como Dios, Lucifer se convirtió en el epítome de aquello que no es piadoso.

Los celos de Satanás hacia los hijos de Dios

Pero puede ser que exista otro elemento en la caída de Satanás, el cual nos ayudará a comprender el conflicto en el cual estamos involucrados hoy en día. Podría ser que la caída de Satanás no ocurriera sino hasta después de la creación del hombre. Como ya hemos dicho, los ángeles ciertamente fue-ron creados antes que los seres humanos. Sin embargo, podría ser que, cuando Lucifer vio este nuevo orden de seres creados "a la imagen de Dios" (Génesis 1:26-27), sus celos se inten-sificaron. Mientras estas nuevas personas fueron creadas siendo menores que los ángeles durante su tiempo en la tierra, también fueron creados con el potencial de la glorificación. Al ser "a la imagen de Dios", tenían la capacidad de parecerse a Dios, una cualidad que Lucifer, como ángel, no poseía. Ciertamente, queda claro en pasajes tales como Romanos 8: 17, 30 y 9:23 que la glorificación es el plan de Dios para su pueblo. Así que si Lucifer tenía celos de Dios por la cuestión de la gloria, también tiene celos de la creación superior de Dios con respecto al mismo tema.

A Satanás le gustaría tener un ataque frontal con Dios para poder demandar su posición de gloria, pero eso es imposible. La diferencia entre el nivel de deidad ocupado por Yavhé y el nivel de ángeles ocupado por Satanás era y sigue siendo tan grande que el desafío de Satanás fue absurdo.

Esta también podría ser la idea detrás de los pasajes de los Salmos que describen a Dios riéndose de los enemigos de su pueblo (Salmos 2:4; 37:13; 59:8). Sin embargo, los hijos de Dios son vulnerables; y Satanás fue el pionero de la táctica (utilizada por muchos a partir de ese día) de ir tras su enemigo atacando o amenazando a los hijos de esa persona. Como los hijos de Dios están confinados a cuerpos materiales durante su tiempo en la tierra y en un mundo en el cual incluso los ángeles caídos tienen cierta medida de poderes sobrenatura-les, el plan de Satanás se convirtió en utilizar sus poderes

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angelicales para engañar a los hijos de Dios, y así desviarlos de reflejar la gloria de Dios aquí en la tierra para que no puedan alcanzar el potencial con el que Dios los creó, el potencial de la glorificación después de la muerte.

El primer deseo de Satanás fue el tener a las otras criaturas de Dios adorándolo y dándole la gloria que por derecho únicamente se le rinde a Dios. Sin embargo, no sería una labor fácil de llevar a cabo, especialmente si quería hacerlo de frente. Su objetivo tendría que ser llevado a cabo con trampas. La estrategia de Satanás

Por lo tanto, la táctica principal de Satanás en su conflicto con Dios ha sido desde el principio engañar a los hijos de Dios, para que crean que el tremendo potencial que reside dentro de ellos puede obtenerse a través de vivir una vida bajo su propio control en lugar de estar bajo el control de Dios, y para que crean que hay una legítima fuente de poder aparte de Yavhé. No hay duda de que esta criatura humana hecha a la imagen de Dios tiene un tremendo potencial. Los humanistas, quienes dicen que hay grandes recursos ocultos dentro nuestro, en parte tienen la razón. Satanás fue lo suficientemente sabio como para darse cuenta de esto, y ha intentado convencernos del engaño del humanismo (por ejemplo, podemos alcanzar nuestro pleno potencial sin tener una relación con el Creador) de una manera u otra desde el primer encuentro con Eva en el Jardín del Edén.

Conforme enfrentamos esta clase de humanismo en el movimiento de la Nueva Era, encontramos un claro ejemplo de cómo es que Satanás utiliza sus engaños para seducir a la gente y lograr que acepten el conocimiento y poder que viene de él sin reconocer que él mismo es la fuente. C. S. Lewis tiene un notable discernimiento perceptivo sobre este tema en su libro Cartas a un diablo novato cuando Escrutopo le escribe a Orugario:

Nuestra política, por el momento, es la de ocultamos. Por supuesto, no siempre ha sido así. Nos encontramos,

La gloria de Dios

realmente, ante un cruel dilema. Cuando los humanos no creen en nuestra existencia perdemos todos los agradables resultados del terrorismo directo, y no hacemos brujos. Por otra' parte, cuando creen en no-sotros, no podemos hacerlos materialistas y escépti-cos. Al menos, no todavía. Tengo grandes esperanzas de que aprenderemos, con el tiempo, a emotivizar y mitologizar su ciencia hasta tal punto que lo que es, en efecto, una creencia en nosotros (aunque no con ese nombre) se infiltrará en ellos mientras la mente humana permanece cerrada a la creencia del Enemi-go. La "Fuerza Vital", la adoración del sexo, y algunos aspectos del sicoanálisis pueden resultar útiles en este sentido. Si alguna vez llegamos a producir esta obra perfecta -El brujo materialista, el hombre que no usa, sino meramente adora lo que vagamente llama "fuerzas", al mismo tiempo que niega la existencia de "espíritus"-, entonces el fin de la guerra estará a la vista.?

Así que, en el movimiento de la Nueva Era, Dios como Creador-Sustentador soberano ha sido eliminado del sistema de creencias individuales; las personas, individual y colecti-vamente, se han convertido en dioses. Se piensa que los "poderes latentes de la mente" se desarrollan de diferentes maneras, y que canalizándolos aumentan ese poder ponién-dolo a uno en contacto con personas de otras épocas. Todo esto involucra demostraciones significativas de poder, las cuales no importa cómo las definan los devotos de la Nueva Era, en verdad provienen de los demonios. Por lo tanto, al evangelizar a tales personas debemos estar preparados para una confrontación con las fuerzas espirituales -un encuentro de fuerzas- y además se debe estar preparado para confron-tar el engaño satánico con la verdad y demostrar el poder de Dios sobre los espíritus engañadores, y no simplemente ha-blar de ello.

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Por ejemplo, un joven en una co.mu~idad cercana me llamó pidiendo ayuda con unas expene?CI~ que estaba te-niendo fuera de su cuerpo. Tales expenencIas comenzaron después de haberse involucrado en la promoción de un pro-grama que ayudaba a las pers?nas a des~ollar s~ pleno potencial y alcanzar sus aspiracIOnes en la vIda. El hder les aseguró en la primera reunión que el programa no era unc~lto y que, de hecho, no era religioso. Para probar est?, el hder escribió "DIOS" sobre la pizarra e hizo que cada rrnembro de la clase pasara a borrar la palabra "DIOS"?e la pizarra,~~mo un simbolismo de que no iban a buscar a DIOS para que hICIese algo por ellos -ellos10iban a hacer por sí mismos-o Luego hicieron 10mismo con la palabra "JESUCRISTO". Sin em-bargo, cuanto más profundizaba el joven ~n l~s ens~ñanzas del grupo fue cuando empezó a tener expenencIas mas extra-ñas. Cuando le preguntó al dirigente del grupo sobre estos acontecimientos extraños, le dijo que no se preocupara por ello -tales cosas eran normales.

Cuando el joven reconoció que había sido víctima de un engaño, renunció al poder que sin sab~r1ohabía invitado a su vida, y se reconsagró al señorío de Cnsto y a la verdad de las Escrituras, y las experiencias fuera de su cuerpo cesaron.

Pero existe otro factor que obra en la situación humana, el cual Satanás capitaliza para promover su engaño. Aunque nosotros los humanos fuimos creados con un tremendo po-tencial no fuimos creados para ser autónomos. Fuimos he-chos

p~ra

vivir en sociedades humanas y con la necesidad de tener relaciones de muchas formas. Como10señala Margue-rite Shuster tan perceptivamente en su libro Power, Patho-logy, Paradox, las personas necesitan poder para sobrellevar estas relaciones. Ella dice:

La absoluta falta de poder, el no producir ningún efecto, o el no hacer una diferencia en algún lugar o en alguien, es no existir. El sentirse impotente es encontrar el temor de no existir, el temor de que nada importa, el temor de que todo carezca absolutamente

La gloria de Dios

de significado y que no tenga remedio porque uno es un inúti1.8

Entonces, tiene sentido el hecho de que el poder es esen-cial para todos -para la vida misma-o Por10tanto, Satanás puede apelar a esta necesidad de poder en el nivel más fundamental de la existencia humana, y él utiliza la apelación de una manera efectiva.

La necesidad de tener poder sobre las circunstancias, sobre las personas, y sobre el futuro siempre ha sido una preocupación humana. O encontramos este poder en Dios, o nos volvemos susceptibles a los ofrecimientos de poder que Satanás nos hace en estas áreas. La antigua historia de la magia, hechicería y adivinación, y otras formas de prácticas de 10oculto dan testimonio de esto. Y la actual popularidad de10oculto, y específicamente de las enseñanzas de la Nueva Era, es una evidencia de que el deseo del poder en estas áreas continúa existiendo.

Así que, por un lado, tenemos a un ángel poderoso y rebelde que está decidido a tener una guerra con Yavhé por la cuestión de la gloria, y, por otro lado, tenemos una orden de seres que fueron dotados singularmente de la imagen de Dios para que puedan vivir "para la alabanza de su gloria" (Efesios 1: 12; comparar v.6). Satanás sabe que aunque nosotros los humanos hayamos sido creados a la imagen de Dios para este gran propósito, necesitamos una continua relación con Dios para llevarlo a cabo. Además, ahora nos ve como la avenida a través de la cual puede continuar con su guerra en contra de Dios. Si logra tentarnos con sus ofrecimientos de poder y de información o intimidarnos con sus muestras de fuerza, él puede, o piensa, que puede frustrar el plan de Dios.

Así que los celos que Satanás siente hacia Dios le proveen de una poderosa motivación en esta guerra. Los celos son una de las emociones más fuertes para motivar a una acción. Al permitir que se desarrollen sin control los celos pasan a través de tres etapas. Primero, vemos 10 que otra persona tiene y 10 deseamos. En la segunda etapa, nos damos cuenta que el

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objeto de nuestros celos jamás podrá ser nuestro; así que odiamos a la otra persona por tener 10 que nosotros no podemos poseer. Y finalmente, ese odio nos lleva a intentar privar a la otra persona de10 que tiene, ya sea algo físico o alguna clase de cosa como la reputación. Lucifer rápidamente llegó a la tercera etapa, y su ambición actual es privar a Dios de su gloria y no permitir que nosotros participemos de ella.

El diablo no puede privar a Dios de su gloria en el cielo, pero sí puede hacer que Dios no tenga la gloria que por derecho le debe ser dada por las personas de la tierra. Él lleva a cabo esto manteniendo a las personas ciegas del verdadero carácter de Dios y de su propósito de crearlos y recrearlos, haciendo que sigan ignorando el poder que está disponible para ellos para que logren ese propósito. Y cuando algunas de las personas de la tierra buscan al Señor e intentan andar en sus caminos, Satanás puede hacer que no vivan de una manera que sea "para la alabanza de su gloria". La clave en cualquier caso es hacer que vivan centrados en sí mismos en lugar de tener vidas centradas en Dios, que crean las mentiras de Satanás con respecto a la vida, y que substituyan el poder de Dios con la clase de poder que tiene Satanás.

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Conceptos en conflicto

DESPUÉS DE UNA CLASE que di como profesor visitante en otra escuela, un misionero que había asistido a dicha clase estaba cenando con el director de la universidad. El director le preguntó qué había aprendido. Su respuesta sorprendió a su anfitrión. Le dijo: "He cambiado mi concepto".

Probablemente la mayoría de nosotros no tenemos mucha dificultad con la teoría o la teología del conflicto espiritual, pero tenemos dificultades considerables cuando empezamos a aplicarlas. La razón de tal dificultad es que tenemos un problema con el concepto. Podemos hablar teológicamente sobre el mundo espiritual sin ningún problema, pero cuando intentamos traer a los espíritus al sistema de explicación de los fenómenos en nuestras vidas, tenemos grandes problemas. Para decirlo claramente, los espíritus no son muy reales para nosotros. En muchos aspectos de nuestras vidas, si no es que en todos, somos más humanistas y materialistas de10que nos gustaría admitir. Admito que es una acusación bastante fuerte. Para probarlo, sólo pregúntese: Si entra en una discu-sión que fue causada por un argumento, ¿controla mejor sus emociones cuando llega una persona importante a la cual le

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gustana Impresionar, o cuando está consciente de que el Espíritu Santo está presente? Para nosotros las personas son mucho más reales que los espíritus. Desafortunadamente, esto se aplica al Espíritu Santo de la misma manera que a los espíritus demoníacos.

Definición de concepto

Concepto es el sistema de pensamiento que desarrollamos para explicar el mundo que nos rodea y nuestras experiencias en el mismo. Está determinado casi completamente por la sociedad en la que crecemos. En la mayoría de los casos, es algo que absorbemos subconscientemente más que algo que adoptamos después de estudiarlo con cuidado, aunque el estudio puede cambiar el concepto drásticamente. James Sire define esto como "un juego de presuposiciones o suposicio-nes que tenemos (consciente o subconscientemente) sobre la manera básica en que está formado nuestro mundo."1 Es un juego de categorías que desarrollamos, en las cuales inserta-mos la información de nuestras experiencias para darles un significado.

Para decirlo de otra manera, es como ver el mundo a través de un sistema óptico, ya sea bueno o malo. Unas de mis hermanas estaba estudiando en el Centro de Dificultades del Aprendizaje en la Universidad de California en Long Beach en una época cuando el director del centro trabajaba en un descubrimiento nuevo. Por accidente, el director había obser-vado que colocando una hoja de acetato de color sobre una página impresa corregía los problemas visuales que tenía un niño para ver correctamente las palabras impresas en la pági-na. Investigaciones posteriores mostraron una clara correla-ción, en muchos casos, entre los colores y las dificultades en el aprendizaje orientadas a la visión. Desde aquella ocasión, mi hermana ha pasado por la emoción de tener a una persona colocándose lentes de color por primera vez y decir: "¿Así es

Conceptos en conflicto

como eso se debería de ver?" Aunque el "eso" fuera un mapa, un paisaje, una página impresa, o una puesta de sol.

El concepto es un juego de lentes a través de los cuales vemos al mundo. Conceptos equivocados producirán expli-caciones erróneas de las experiencias de la vida, de la misma manera en que sistemas ópticos erróneos producirán un pro-fundo problema de percepción o problemas tales como la dislexia. Y de la misma manera que una persona con dislexia no sabe qué es tener una visión "normal", una persona con un concepto equivocado no sabe cuál eselfactor crítico que hace falta en su sistema de explicación de este mundo.

Stanley Mooneyham lo pone de la siguiente manera: En mi propia experiencia viajando al extranjero, ja-más me he topado personalmente con una posesión demoníaca que yo pudiera reconocer. Sin embargo, muchas veces he estado consciente de batallas espiri-tuales, donde la presencia del mal era muy real, y estaba consciente de que un conflicto espiritual estaba teniendo lugar.

Estoy seguro que de haber tenido un trasfondo cultural diferente y unos "ojos" diferentes para perci-bir al mundo, habría visto las manifestaciones visibles de esta actividad demoníaca. Mi cultura occidental racionalista, orientada a la tecnología, sencillamente me previno de ver lo que personas de otras culturas ven y experimentan de una manera más tangible.2 Uno de mis profesores favoritos en la universidad acos-tumbraba a decir, "Puede ser que las personas no vivan lo que profesan, pero siempre vivirán lo que creen".El concepto es lo que en realidad creemos.El nivel de "profesión" de nuestra creencia generalmente es una declaración teórica o teológica de los dogmas que aceptamos de nuestra religión. Este es el nivel en el que generalmente muchos eruditos estudian y discuten la religión, y es lo que se le enseña a los seguido-res. Sin embargo, los seguidores generalmente practican la

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GUERRA ESPIRITUAL

religión a un nivel muy diferente - a un nivel que está muy relacionado con la vida-o A menudo se refiere a esto como el nivel "popular" de la religión. El concepto encuentra su expresión de una manera más clara en el nivel popular de nuestras creencias, y no en el nivel intelectual. Así que, si se quiere descubrir qué creen en realidad los individuos

-,Y

saber en realidad cuáles son sus conceptos- no hay necesIdad de preguntarles, obsérvelos; especialmente bajo presión y en situaciones de crisis. Lo que hagan en tales momentos revela las verdaderas creencias sobre Dios y el poder espiritual.

Conceptos animistas

La mayoría del mundo no occidental y un granseg~entodel mundo occidental tienen un nivel popular determmado de creencias religiosas semejante a lo que generalmente llama-mos animismo. El animismo no es una religión mundial como el Islam o el Hinduismo. Es decir, no tiene sistemas de creencia formales basados en un libro santo, o libros, pero está muy propagada y tiene algunos elementos en común en la mayoría de sus expresiones.

Uno de esos elementos en común es que todo en el mundo -animales, vegetales, y minerales- comparten la misma clase de poder espiritual. Se utilizan diferentes términos para este poder, pero es algo parecido a la electricidad. En sí mismo no es ni bueno ni malo; es neutral. De la misma manera que la electricidad puede alumbrar una habitación o matar a una persona, este poder espiritual impersonal puede traerle buena suerte o puede matarlo.

Además del poder impersonal, en el animismo hay una creencia común en los seres espirituales, los cuales se cree que están involucrados en todos los aspectos de la vida aquí en el planeta TIerra. Estos espíritus pueden estar asociados con objetos naturales, con personas, o con los muertos (ancestros); y pueden ser de una naturaleza maligna. Una persona que tiene un concepto animista no puede concebir un concepto del mundo

Conceptos en conflicto

puramente científico. Desde su punto de vista lo físico y lo espiritual son inseparables.

Conceptos occidentales

El concepto del típico cristiano en el mundo occidental, por otro lado, tiene dos campos funcionales separados. Uno de ellos es el sobrenatural. Es donde está Dios y cualquier otro ser espiritual que pueda haber. El otro es un lugar natural. Este es el mundo creado, el cual opera según las "leyes naturales" -leyes que fueron establecidas por Dios en la creación pero que hoy en día operan sin ninguna involucración de los espíritus. Este concepto nos hace formularnos diferentes cla-ses de preguntas: ¿Es sobrenaturaJ o es naturaJ? ¿Es reJjgjoso o es científico? ¿Es espiritual o es sicológico? ¿Es sagrado o es secular? ¿Es demoníaco o sólo es la carne?

Asumimos que estos dos lugares están claramente sepa-rados el uno del otro y que, cualquiera que sea la conexión que exista entre ellos, no funciona muy bien. Aceptamos la premisa de que por cualquier fenómeno o experiencia en el ambiente natural hay una causa en el mismo. La causa de cualquier fenómeno observable o de cualquier experiencia aquí, en el ambiente normal rara vez ocurrirá desde el campo de los espíritus. Ocasionalmente puede haber "milagros", que caen en esta categoría, pero son muy raros. En muchos casos nos hemos convertido en deístas funcionales. Asumimos que tenemos un concepto cristiano porque afirmamos,que Dios es el Creador. Pero también suponemos que ahora El está en su trono arriba en el Cielo y que el mundo es gobernado por leyes científicas que no tienen ningún componente espiritual fun-cional. Eso es el deísmo.

Concepto bíblico

Sin embargo, debo llegar a la conclusión de que este concepto es parte de la estrategia de Satanás para lograr que actuemos

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GUERRA ESPIRITUAL

basándonos en un error en lugar de basarnos en la verdad. Las Escrituras nos enseñan claramente que hay tres órdenes de seres que son parte de nuestro mundo -llamados Deidad, ángeles, y seres humanos- y que estas tres órdenes están en un contacto constante y funcional.

El lugar de Dios ,

El más alto en estos órdenes es Dios mismo. El es sui generis; Él es el único ocupante del lugar de la Deidad. Satanás ha intentado de muchas maneras crear la ilusión de que hay otros "dioses" aparte de Yavhé. Una de esas teorías es el dualismo, el cual de una u otra forma hacen de Satanás el eterno contrincante de Dios. Si Satanás no puede alcanzar su meta original de ser como Dios en su gloria, él se conformará con estar en el mismo nivel de poder que Dios aunque con una agenda diferente -un Dios eterno y un Diablo eterno. Sin embargo, el hecho es que Dios es eterno, pero Satanás no lo es. Él pertenece al orden de seres llamados ángeles, y no al orden de ser llamado Dios. Hay un solo Dios, el Creador que no fue creado.

El lugar de los ángeles

El segundo de estos ambientes de seres es el de los ángeles. Son un orden creado (Colosenses 1: 16), y, según las declara-ciones de las Escrituras, ellos llevan a cabo una amplia variedad de funciones en el universo del cual nuestro mundo forma parte. El esmerado trato a los ángeles durante la Edad Media hizo que los reformadores se retractaran ante el tema,3 y la Ilustración y el aumento de la era industrial y tecnológica aumentaron esa retracción. Paul Hiebert hace referencia a este proceso como a "la mistificación de la religión" y la "secula-rización de la ciencia".4 El mundo llegó a ser visto como dos lugares funcionales -el natural y el sobrenatural-o Se llegó a pensar que el ambiente de lo sobrenatural incluía a Dios y a los ángeles y cualquier otro espíritu que hubiera, y cada vez se convirtió más en "el otro mundo", mientras que este lugar natural se convirtió en "este mundo".5

Conceptos en conflicto

En el pensamiento del occidental sofisticado, el contacto entre el ambiente sobrenatural y el "real", (ambiente natural), cada vez fue siendo menor. Y conforme este concepto llegó a dominar nuestro sistema de educación formal, más de nuestra sociedad, incluyendo a los cristianos evangélicos, fueron influenciados por éste. No solamente nuestro propio concepto fue inconscientemente moldeado por esto, sino que lo expor-tamos al segundo y al tercer Mundo a través de nuestros misioneros, hasta el grado de que Lesslie Newbigin pudo argumentar correctamente en su libro Ronest Religion for Secular Manque los misioneros cristianos habían sido una de las fuerzas más secularizantes del mundo.6

No es difícil ver cómo Satanás ha sido singularmente exitoso en privar a Dios de la gloria que Él se merece en este proceso. Por ejemplo, nosotros los misioneros enseñamos que no son los espíritus los que hacen crecer o no los frutos; ya sea que uno practique o no la agricultura científica. Así que tomamos nuestro fertilizante, fungicida pesticida y nuestras semillas híbridas, y ponemos en marcha nuestra prueba de que la religión no tiene nada que ver con la agricultura -pertenece al lugar de la ciencia.

Lo que deberíamos haber dicho es lo siguiente: Este es un mundo que ha sido creado y es sostenido por Dios. Si hace-mos las cosas a la manera de Dios, Él es el responsable de los resultados. Si no hacemos las cosas a su manera, nos convertimos en los responsables de los resultados. Dios nos ha capacitado para aprender cómo poner juntas las cosas que están bien según la manera en que Él a creado al mundo; y cuando hacemos lo correcto, Dios nos da una buena cosecha. La ciencia sencillamente es nuestra correcta observación de la manera en que Dios ha creado el mundo. Ciertamente, hay un orden científico sobre el mundo, pero tienen su origen en el acto de la creación por parte de Dios, y es mantenido por su poder sustentador. Entonces, los resultados que obtenemos por practicar la agricultura "científica" son la obra de Dios, y no la obra de una fuerza impersonal llamada ciencia.

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GUERRA ESPIRITUAL

.Cómo se relaciona esto con los ángeles? He llegado a la

con~lusión

de que los ángeles, entre otras funciones, son el

personal de Dios que dirige el~und~:Vemos a losángel~s haciendo cosas tales como dar dlfecclOn a las personas (Ge-nesis 22: 11, 15; 31: 11, 12), protegiéndolas del peligro (Géne-sis 32: 1; 20

Reyes 6: 17), liber~ndolas,(Da.niel ~:28; oHec~~s 5: 19; 12:7), destruyendo enemIgos (GenesIs 19.13,2 Crom-cas 32: 2' Hechos 12: 23), proveyendo alimento para un profeta

ca~sado

(10 Reyes 19:5-7), y otros actos de

~~~sterio

hacia "aquellos que serán herederos de la salvaclOn (He-breos 1:14). Pero también los vemos controlando lo que llamamos las fuerzas de la naturaleza en cosas tales como imponer una plaga sobre el pueblo de Israel (20Samuel.2~:15, 16), tal vez estando involucrados con las plagas que VImeron sobre los egipcios y, al menos, estando involucrados e~ la nube o en el pilar de fuego que guiaron a Israel hasta EgIpto (Éxodo 14:19; Números 20:16), matando a 185.000 hombres del enemigo (Isaías 37:36), aparentementecrean~o un terre-moto para que rodara la piedra de latumb~de Cnsto (M.ate.o 28:2), reteniendo los cuatro vientos de la tlerra (ApocalIpsIs 7: 1), dañando la tierra y el mar (Apocalipsis 7:2), ytod~s l~s demás cosas que los ángeles hacen en el libro de APOCalIPSIS. En las Escrituras no se nos da una teología completa sobre los ángeles, pero se nos dice 10 suficiente comop~~suponer que Dios los,utiliza para llevar a cabo sus pr~posItos en el mundo que El creó. Lejos de ser un mundo Impersonal y material operado por las leyes "naturales", el mundo es sos-tenido funcionalmente por el poder de Dios ejercitado por su autoridad a través de los ángeles. El que los incrédulos se burlen de tal idea no hace que esto no sea verdad. Laexistencia de los ángeles y de los demonios es un hecho ya sea que estos seres sean reconocidos o no por la ciencia. El hecho de que el punto de vista de algunos no incluya a los ángeles no prueba que ellos no existan.

El lado malo de esto es que cuando Lucifer cayó y aparentemente se llevó consigo a una tercera parte de los ángeles (Apocalipsis 12:4), se convirtieron en empleados

Conceptos en conflicto

malhumorados que echan arena sobre los engranajes de las máquinas que operan para sabotear las operaciones y para "capturar" al jefe. Los ángeles caídos ahora utilizan los pode-res que se les delegaron en el ambiente material para crear un alejamiento y pervenir la buena creación de Dios. El sufri-miento humano y la fuerza destructiva de la naturaleza no eran parte de lo que Dios dijo que "era bueno". Eso es la obra de un enemigo.

Sin embargo, no todos los ángeles desertaron y Dios no fue destronado. Por lo tanto, está pendiente el tiempo en que Dios ejecute su juicio final sobre Satanás y sus ángeles, Dios ha colocado límites en lo que pueden hacer. Obviamente no pueden hacer todo lo que quieren, de lo contrario ya haría mucho tiempo gue el mundo se habría convertido en un caos. Operan como si tuvieran una correa. Fuera del área que cubre la correa Dios mantiene su absoluta soberanía, y nuestro enemigo debe asegurarse de tener el permiso de Dios para hacer cualquier cosa en esa área. Esto está ilustrado cuando Satanás está negociando con Dios con respecto a Job (Job 1:9-12; 2: 1-6) y en su petición de "zarandear" a Pedro como si fuera trigo (Lucas 22:31). Sin embargo, dentro del área de la "correa" Dios ha elegido limitar la expresión de su sobera-nía a la obediencia y fe de las personas. En el área de la "correa", el poder de Dios continúa siendo absoluto en el sentido de que las condiciones para el encuentro son puestas por Dios, y algún día Dios demostrará su reinado expulsando a Satanás y a sus ángeles y enviándolos a su juicio final (Mateo25:4l~Apocalipsis 20:10).

Mientras tanto, los ataques de Satanás sobre los hijos de Dios continúan, pero la fe forma un escudo para repeler sus ataques (Efesios 6: 16). Siempre es el poder de Dios el que finalmente derrota a estos enemigos, de la misma manera en que siempre fue Dios el que dio la victoria en las batallas entre Israel y las naciones paganas del Antiguo Testamento. Pero ese poder sólo es liberado como respuesta a la obediencia y a la fe de su pueblo. Israel siempre tenía que enfrentar al enemigo en obediencia a las instrucciones de Dios antes de

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que Él viniera para derrotar al enemigo, así que somos noso-tros los que liberamos el poder de Dios en contra de nuesnoso-tros enemigos espirituales a través de la obediencia y de la fe. Cuando Israel no obedecía y no ejercitaba su fe, se le permitía al enemigo prevalecer sobre el pueblo de Dios (ver Jueces 3:7, 8, 12). Los mismos principios operan actualmente en nuestra guerra espiritual igual que cuando Israel estaba en guerra.

El lugar de las personas y las cosas

La cuestión en esta batalla siempre es la gloria de Dios, y el primer campo de batalla es el tercer lugar o ambiente de los seres -llamados seres humanos y, está asociado muy de cerca con la población humana, el resto del mundo creado.

La creación fue diseñada para declarar la gloria de Dios (Salmo 19), y las personas fueron creadas y recreadas para que pudieran ser para la alabanza de su gloria (Efesios 1:6, 12). Satanás y sus fuerzas, siempre que les es posible, han inten-tado echar a perder el reflejo de la gloria de Dios en la naturaleza introduciendo enemistad, perversión, e incluso catástrofes en esta área (comp. Romanos 8:19-21). Buscan cualquier manera posible para evitar que el pueblo de Dios haga lo que tiene que hacer para la gloria de Dios (1aCorintios 10: 31). Su táctica principal son lasm~ntirassobre el carácter de Dios y sobre nuestra relación con El.

Necesitamos ver la secularización de nuestra sociedad como un ataque del enemigo al mismo carácter de Dios; y darnos cuenta de que cuando nosotros como cristianos ope-ramos con un concepto secularizado, contribuimos a ese proceso.

El poder y la gloria

El modelo del Antiguo Testamento

La escena en el Monte Carmelo era dramática. Elías había desafiado a los profetas de Baal a una lucha abierta -un poderoso encuentro- para determinar quién era el Dios verdadero. Durante horas, los profetas de Baal habían estado repitiendo sus ceremonias estrafalarias, sin una señal de res-puesta por parte de Baal. Elías lo reprendía y les insistía, "¡Gritad más fuerte!" Cuando quedó claro que Baal no res-pondería, Elías preparó su sacrificio, hizo que lo empaparan con agua, y luego oró:

Oh Señor, Dios de Abraham, de Isaacyde Israel, que

se sepa hoy que tú eres Dios en Israel, queyosoy tu siervoy que he hecho todas estas cosas por palabra tuya. Respóndeme, oh Señor, respóndeme, para que este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios,y que has hecho volver sus corazones.

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GUERRA ESPIRITUAL

El Señor le respondió a Elías con fuego del Cielo para que consumiese el sacrificio y, en buena medida, ".. .la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja" (v. 38). Cuando el pueblo fue testigo de la demostración del poder de Dios, "...se postraron y dijeron: ¡El Señor, Él es Dios, el Señor, Él es Dios!" (v. 39).

Dios ha elegido mostrar su gloria a través de actos de poder -algunos de ellos al estilo dramático del Monte Car-mela, y algunos otros por medio de la rutina diaria en la forma de dar poder para vivir sobre las circunstancias. Sin embargo, la gloria de Dios es la cuestión fundamental en cualquier situación y el poder sólo es un medio para alcanzar ese fin.

El primer enfoque de este libro, como debería de ser también en toda la Iglesia, es la Gran Comisión. La respon-sabilidad que le es dada a la Iglesia por nuestro Señor de hacer discípulos en toda tribu y nación bajo el cielo. La salvación de los perdidos y el traer a los creyentes a la libertad y a la plenitud en Cristo son los primeros objetivos para el pueblo de Dios. Sin embargo, tan importantes como son, no son la cuestión básica. La cuestión básica es la gloria de Dios. Los creyentes que han hecho todo eso, lo hacen para la gloria de Dios; son la clase de testigos que traen a otros a la fe. Así que, Jesús en su oración como Sumo Sacerdote en Juan 17, oró: "Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese" (Juan 17:4). Por lo tanto debemos empezar son la convicción de que si Dios es glorificado ante el mundo, El atraerá a las personas hacia sí mismo.

El Antiguo Testamento es muy útil para ayudarnos a comprender esto. Dios organizó el campamento de la nación de Israel con el tabernáculo en el medio. En el centro del tabernáculo estaba el Lugar Santísimo, con el arca del testi-monio y el propiciatorio. Colocado sobre el Lugar Santísimo estaba siempre la nube o la columna de fuego -la gloria de shekinah-. Así que la gloria de Dios siempre era el centro del campamento de Israel. El propósito de Dios era demostrar y declarar su gloria a las naciones a través de su propia nación, Israel. Por lo tanto colocó un recordatorio visible de su gloria

El poderyla gloria

en el centro de la nación de Israel, y Él colocó a Israel en el centro de las demás naciones como un medio para revelarles su gloria. Cuando Israel mantenía esta perspectiva en su identidad y en su misión, Dios verdaderamente demostraba su gloria~n ellos, primeramente a través de despliegues de poderío. El era, como lo dice Wright, un "Dios que actúa".1 La experiencia de los espías que fueron enviados a Jericó es un caso que hay que señalar. Rahab les dijo:

Porque hemos oído cómo el Señor secó el agua del mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y de lo que hicisteis

a

los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán,

a

Sehón y a Og, a quienes destruisteis por completo. ycuando lo oímos, se acobardó nuestro corazón, no

quedando ya valor en hombre alguno por causa de vosotros; porque el Señor vuestro Dios, Éles Dios

arriba en los cielos y abajo en la tierra.

Josué 2: 10,11 BdlA Los poderosos actos de Dios a favor de su pueblo habla-ban muy fuerte a sus enemigos. Con frecuencia leemos que Dios hizo las cosas que hizo para que el mundo supiera que Yavhé es Dios(loSamuel17:46; 1° Reyes 18:36,37; 20:13). Este principio está involucrado en el relato del ataque de Ben Hadad a Samaria en la época de Eliseo. Después de una derrota inicial por parte de Israel, le hicieron una advertencia sobre Israel, "...Sus dioses son dioses de los montes, por eso fueron más fuertes que nosotros; mejor peleemos contra ellos en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos?". A esto respondió Yavhé, "...Porque los arameos han dicho: El Señor es un dios de los montes, pero no es un dios de los valles; por tanto, entregaré a toda esta gran multitud en tu mano, y sabrás que yo soy el Señor" (l° Reyes 20:23, 28, BdlA, itálicas del autor).

No solamente era demostrada la gloria de Dios en sus hechos poderosos, sino que Israel también cantaba de la gloria

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GUERRA ESPIRITUAL

de Dios en sus Salmos, y sus profetas también declaraban su gloria. Los escritos de David y de Isaías son grandes ejemplos de esto. David tenía un relación singular con Dios, y refleja su comprensión de Dios al decir: "Proclamad entre las nacio-nes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas" (Salmo 96:3). La proclamación ("proclamad su gloria") y la demos-tración ("sus maravillas") van de la mano -un principio que también vemos claramente demostrado en el ministerio de Jesús. James Kallas tiene una discusión que es especialmente útil en esta área en su libro The Significance of the Synoptic Miracles.2 Kallas argumenta convincentemente que la de-mostración del poder de Jesús sobre los demonios y su habi-lidad para realizar milagros no eran únicamente para validar su identidad y mensaje; éstos, de hecho, eran parte de su mensaje. La victoria sobre los demonios era la evidencia de la presencia del Reino de Dios (Mateo 12:28); y de la obra que Él inició en relación con su Reino, nosotros debemos continuarla.

Isaías tenía un concepto claro de la universalidad y soberanía de Dios, especialmente se refleja en pasajes tales como los capítulos 40 y 45. Isaías era el profeta de guardia cuando Senaquerib puso sitio a Jerusalén en los días del rey Ezequías, y fue Isaías quien mandó la gráfica palabra de Dios a Senaquerib:

Porque contra mí te airaste,

y tu arrogancia ha subido a mis oídos; pondré, pues, migarfio en tu nariz,

y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino

por donde viniste.

Isaías 37:29 El conflicto entre Israel y las naciones es uno de los temas principales del Antiguo Testamento. Desde la perspectiva de un observador casual, parece ser normal el conflicto armado entre enemigos sobre una variedad de cuestiones. Sin embargo, una atención más cercana a los registros de las Escrituras indica

El poderyla gloria

que la victoria o la derrota siempre fue una cuestión de la intervención de Dios basada en la fe y la obediencia de Israel. Podían ir en contra del enemigo con las probabilidades militares en su contra y ganar de una manera decisiva (por ejemplo, Jueces 6, 7; 2° Crónicas 20), o podían tener lo que aparentemente era una superioridad militar convincente y perder (por ejemplo, Josué 7; Isaías 30: 1-5). La cuestión siempre fue la obediencia y la fe de Israel. Cuando actuaron basándose en el verdadero carácter de Dios y en la confiabilidad de sus promesas y en su verdadera identidad como el pueblo de Dios, Dios les dio la victoria. Y Dios dice a través del salmista:

i0h, si mehubiera oído mipueblo,

sien mis caminos hubiera andado Israel!

En un momento habría yo derribado a sus enemigos, y vueltomimano contra sus adversarios.11

Salmos 81:13,14 ¿Qué tiene que ver todo esto con el tema de la guerra espiritual definida como conflicto con los poderes demonía-cos? Precisamente esto: los dioses de las naciones eran en realidad ángeles caídos enmascarados como dioses, haciendo que las personas fuesen cautivos de ellos al mantenerlos ignorantes de la verdad sobre Yavhé. La cuestión real era entre Dios y los ángeles, no sólo entre las personas de la nación de Israel y las personas de las demás naciones. Por ello es que las batallas siempre fueron ganadas o perdidas basán-dose en el poder espiritual, y no en el poder militar.

Gloria, adoración,

y

servicio

Una implicación de esto es el principio de que el servICIO aceptable siempre está basado en la adoración aceptable; la verdadera adoración siempre guiará al verdadero servicio. Pue-den haber actividades por parte del pueblo de Dios a las cuales se les llame adoración, pero que son totalmente inaceptables

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GUERRA ESPIRITUAL

para Dios debido a que no son una respuesta al verdadero carácter de Dios; por lo tanto no da corno resultado en los adoradores el llevar a cabo los propósitos de Dios. Isaías 1: 10-20 es un claro testimonio de esto. Es correcto decir que la adoración es la respuesta a Dios razonable y apropiada por parte del hombre y que una de las pruebas de la verdadera adoración es el ver si ésta dirige al servicio.

Si realmente hemos estado en la presencia de Dios, corno obviamente lo había estado David antes de escribir el Salmo 138, la adoración será la respuesta natural a ese encuentro. Escuchen a David:

Te alabaré con todo mi corazón;

delante de los dioses te cantaré salmos. Mepostraré hacia tu santo templo,

yalabaré tu nombre

por tu misericordiaytu fidelidad;

porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.

(Versículos 1, 2) Nótese que David parece ver su adoración, al menos en este ejemplo, en el contexto de la guerra espiritual cuando él

habl~de alabar a I?ios "delante de los dioses". Pablo nos dice que

sus dioses en realidad eran demonios (laCorintios 10:19,20), y parece que también está implícito enelSalmo 106: 36, 37:

ysirvieron

a

sus ídolos,

los cuales fueron causa desuruina. Sacrificaron sus hijosy

sus hijas

a

los demonios. "

Pero la adoración no es un fin en sí mismo mientras aún estemos en la tierra. Indudablemente Dios es digno de ser

ado~adoaparte de cualquier otra consideración; no hay otro

motIvo para q~,e se necesite adoración de nuestra parte que una comprenslOn de la grandeza y la gloria de Dios. Pero el

El poderyla gloria

estar con Dios a este nivel de intimidad nos pone en contacto con la perspectiva que Dios tiene del mundo y sus verdaderas preocupaciones. Además, si no respondernos con un compro-miso para hacer todo lo que hacernos para la gloria de Dios, hemos dejado incompleto el acto de adoración. A menos que reflejemos la soberanía de Dios en todo lo que hacernos, con nuestra vida negarnos lo que afirmarnos en el llamado tiempo de adoración.

En la segunda estrofa del Salmo 138, David inmediatamente refleja la gran preocupación universal de Dios cuando ora:

Todos los reyes de la tierra te alabarán, Señor, cuando hayan oído

los dichos de tuboca.

ycantarán de los caminos del Señor, porque grandeesla gloria del Señor.

(Versículos 4, 5; BdIA) Nótese que el motivo de esta oración es que "grande es la gloria del Señor". Así que, la adoración, una respuesta a la gloria de Dios, es un fundamento natural y necesario y una motivación para la evangelización del mundo. Aquello a lo que se llama adoración pero que no da corno resultado la oración ni una expresión del gran amor de Dios por el mundo, ni su deseo de ver que todas las personas de las naciones vengan al arrepentimiento, (Juan 3:16; 2aPedro 3:9) probablemente sea un sustituto de la adoración creado por el hombre, en vez de ser un encuentro genuino con Yavhé. Y el servicio, inclusive el servicio misionero, que no tiene sus raíces en la adoración es muy probable que resulte ser pobre cuando sea probado por el fuego (la Corintios 3:12-15; Mateo 7:22, 23). Nuestra tendencia a centramos en los métodos, medios de informa-ción, estrategias, técnicas, fórmulas, y cosas semejantes, deja ver nuestro fracaso por no implantar las raíces de nuestros ministerios en la confianza y en la demostración del poder de Dios. No es que las demás cosas estén mal. Sólo pienso que

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Jesús diría lo que Él hizo sobre la relación que hay entre mostrar misericordia y el diezmo"...Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello" (Mateo 23: 23).

Poder o gloria

Si la gloria es la cuestión que está en juego, ¿por qué no hablamos sobre un encuentro de gloria en vez de un encuentro de fuerza? Hay una muy buena razón para esto. Satanás no puede competir en el nivel de gloria. Cualquier aspecto de él que sea o que fuese glorioso vino de una gloria reflejada y no por alguna cualidad propia. Sin embargo, la gloria de Dios se deriva de cualidades en su misma naturaleza y de esa manera no depende de ninguna fuente mayor u otra que sea diferente a sí mismo. Su poder creador y sustentador evidente en nuestro universo y tomado como un todo, sólo empieza a definir la gloria de Dios. Por buenos que sean, los actos de Satanás son engañosos, muestras de poder o falsificaciones de los poderosos hechos de Dios para impresionar y desviar a aquellas personas cuya percepción ha sido enormemente distorsionada por el pecado.

Al no tener la habilidad de crear, Satanás no puede empe-zar a competir con Dios en el nivel de la gloria. Pero sí tiene el poder para manipular aquello que Dios ha creado, y los incautos seres humanos que han perdido el contacto con el verdadero poder de Dios son fácilmente impresionados por cualquier demostración que es sobrenatural. En las socieda-des animistas las demostraciones de poder pueden ser nega-tivas con tanta frecuencia como las posinega-tivas; pero el hecho de que existe un poder no es un punto de debate con los animistas. Un misionero que no tiene un evangelio que invo-lucre un poder, el cual pueda demostrar que sea mayor al poder de aquellos que tienen un sistema de poder animista, ya sabe que tendrá o una recepción fría o producirá un cristianismo sincrético en el cual los convertidos continúan yendo a sus

El poder y la gloria

tradicionales fuentes de poder mientras mantienen una más-cara de cristianismo.

En realidad es nuestro propio sincretismo el que ha pro-ducido el sincretismo de los campos misioneros. Nos sorpren-dimos cuando escuchamos que un candidato al obispado de una iglesia evangélica auspiciada por misioneros norteameri-canos fue al brujo de la localidad para que hiciera un hechizo que le ampliara las posibilidades de ganar las elecciones para el obispado. Aquellos que han estado investigando este fenó-meno en el lugar me han asegurado que tales prácticas son algo muy común.

Pero, ¿por qué sucede esto? Sugiero que se debe a que los misioneros occidentales no llevamos con nosotros una creen-cia funcional en el poder espiritual ni en los seres espirituales cuando vamos al campo. Nos han socializado en un punto de vista secular mucho más profundo del que queremos admitir, por lo tanto, somos tan sincretistas desde el lado secular del espectro como los animistas lo son desde su lado, donde las personas ven a los espíritus y al poder espiritual detrás de todo lo que sucede.

Así que, debido a la ausencia de un enfoque funcional cristiano al poder espiritual, las fuerzas demoníacas pueden involucrarse en un encuentro de poder con resultados bastante razonables. Muy a menudo los cristianos responden con temor a situaciones de encuentro de poderes, en vez de tener confianza en el poder de Dios y en el poder de la Cruz.

Poder verdadero o falso

Entonces, el problema no sólo es que no proveemos la teolo-gía contextualizada ni la fe funcional para enfrentar al lado animista del espectro, sino que también podemos convertirnos en presas fáciles de las demostraciones de poder de Satanás en nuestra propia situación cultural. Somos como aquellos de los cuales se habla en Hebreos 5, que deberían de ser maestros pero que en vez de ello necesitan volver a los rudimentos. El

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GUERRA ESPIRITUAL

contexto en ese pasaje es lo esencial de la salvación y de la vida cristiana, y hay pocos que sean tan fundamentales como los conceptos cuando se trata de poner en práctica en el mundo la verdad cristiana. Sin embargo, a menudo nosotros no estamos entre aquellos que "por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5: 14) en esta área.

Para algunos, el interrogante es si verdaderamente es cierto que algunas de aquellas cosas que parecen ser demos-traciones de poder sobrenatural vienen de parte de los demo-nios, o si sencillamente son trucos de personas que saben cómo crear ilusiones. Debido a que somos propensos a dar respuestas fáciles y para tomar una posición, tendemos a resolver este problema relegando todas las aparentes demos-traciones de poder sobrenatural de los demonios al lugar de la magia o del ilusionismo y asumimos que cualquier cosa sobrenatural que parezca producir algo bueno es de Dios. Probablemente ya es obvio a estas alturas que no me encuen-tro entre aquellos que dicen que Satanás y los demonios no son capaces de manipular al mundo físico (al menos dentro de aquello que anteriormente nos referimos como al "área de la correa"), ni estoy entre aquellos que piensan que aparente-mente todos los resultados sobrenaturales son producidos por trucos humanos.

Por ejemplo, puede haber pocas dudas de que algunas veces existe una conexión entre la actividad demoníaca y las enferme-dades. Por ejemplo, Neil Anderson cuenta sobre una joven que vino a él con síntomas que las autoridades médicas habían diagnosticado como esclerosis múltiple. Hablando con ella des-cubrió que en una época de desánimo y autocompasión ella le pidió a Dios un "aguijón en la carne", pensando que esto la haría más espiritual. La función de un aguijón en la carne no es el hacerlo a uno más espiritual, así que Dios no pudo haber contes-tado esa oración. Inconscientemente había pedido un "men-sajero de Satanás", y Satanás había respondido su petición. Cuando ella renunció a esta oración y oró para que fuera

El poder y la gloria

removida cualquier influencia por parte de Satanás, los sínto-mas de la esclerosis múltiple desaparecieron.3 . ,

Estoy consciente de que muchos propondríanexphc~cIO­ nes muy diferentes a esta "remisión espontánea,de los smto-mas". La cuestión es, la remisión no fue espontanea; fue una respuesta directa a renunciar a una incitación previa hech~a Satanás para que colocara un "aguijón" en la persona.~dmlto que es complicada la relación de los aspect~s ,e~?cIO~~les, espirituales y físicos de la vida humana, y~s dlflcl.llde~~If¡car cuál es el que predomina en una determmada sltuacIOn ..~l problema en muchos casos es que nue~tr~ naturalezaespl~I­ tual es ignorada al tratar con el sufnmlento humano. Sm embargo, puesto que la persona es esenci~lmente un ser espiritual hecho a la imagen de Dios, no hay~mguna par~ede la vida que pueda ser tratada correctamente SI~?se relaCIOna con la naturaleza espiritual o con el mundo espmtual. Nuestro concepto secularizado, que cuando trata el ambient~ espiri-tuallo hace como si fuera "otro mundo" y no necesanamente relacionado con el cuerpo físico, con frecuencia ha eliminado un elemento esencial en el proceso de curación. También le ha permitido a Satanás utilizar su poder limitado para que alcance resultados fuera de proporciones comparados cone~ poder que tiene. En este mo~entosólo qui~ro establec~rmI posición de que nada ha cambIado desde la epoca de Jesus en lo que respecta a la actividad demoníaca que afecta al cuerpo humano y a la vida humana en general. Asumo que el Nuevo Testamento es exacto cuando declara que una tercera parte de las sanidades de Jesús, y que están registradas en los Evange-lios involucraron el echar fuera demonios.

Los demonios son ángeles caídos, y es consistente con la naturaleza de los ángeles que los demonios funcionen de la manera en que lo hacen. Cuando caye~on, ~ios les p.odría haber quitado el poder o confinarlos de mmedIato al abIsmo. En lugar de eso, eligió mostrar su poder sobre.~ll~stomando el mal que harían en la vida de las personas~ u~lhz~dolo p~~ fortalecerlos en sus vidas. De una manera sumlar, El no qUIto su imagen de sus hijos humanos cuando pecaron. Más bien,

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