La elaboración del diagnóstico

In document 1. Principios Prácticos de Guerra Espiritual (página 131-137)

“Elaboración de un diagnóstico

espiritual”

sirve para realizar un control o monitoreo de la evolución de dicha liberación.

Elaboración del diagnóstico.

Por la necesidad, a veces hay que ministrar a una gran cantidad de personas en un servicio, algunas son libres, otras no. También sucede que se presentan a los servicios, hermanos con un grado muy alto de contaminación espiritual, aquellos que en medio del templo se desploman, y comienzan a dar vueltas en el suelo, gritando y dando voces extrañas. No se sabe que espíritu es; si el ataque lo hicieron con un entierro o un altar; si participó en ocultismo o voluntariamente tomó algo.

La otra forma de ministrar, es hacerlo individualmente y no en grupo, para no agotar nuestras fuerzas innecesariamente. Es mejor atenderla aparte y en una ocasión en que esté consiente, para poder hablar con ella y precisar lo que está sucediendo en su vida.

El diagnóstico es muy valioso y sirve para saber exactamente que clase de brujería le hicieron a esa persona, —Altar, entierro, bebedizo, pacto, maldición o si hubo participación directa con los demonios— que espíritu es el que está influyendo —María Lionza, el negro Felipe, el ánima sola—, cuando se lo hicieron, donde se lo hicieron, para qué lo hicieron y quienes lo hicieron. A veces una persona tiene más de una brujería sobre ella, también puede suceder que tenga una mezcla de espíritus, unos enviados por brujería y otros que ella mismo permitió que entraran en su vida. El diagnóstico nos aclara todo eso.

Pasos para la elaboración del diagnóstico.

El diagnóstico se elabora por medio de una entrevista que realizamos a la persona que vamos a ministrar.

1. “Se establecen los síntomas físicos”

En este espacio se determina toda la sintomatología física que padece la persona:

En la cabeza: Mareos, dolencias, punzasos, adormecimiento o

En el cuerpo: Adormecimientos, caminadera de aquí para allá,

picazón, punzasos, moretones, infecciones, manchas, calor, fogaje, frío, escalofríos, cansancio, agotamiento, calambres, taquicardias, nervios alterados, ruidos, estropicios, temblor, movimientos involuntarios en alguna parte del cuerpo, voces extrañas, cualquier olor que persista, hinchazón, caída del cabello, perdida del apetito, gula, inflamación, impotencia, frialdad sexual, malestar en el estómago, insomnio. Etc.

En la casa, negocio u oficina: Se analizan los deterioros de las cosas,

el ambiente espiritual si está la casa pesada u oscura, los cambios en la parte económica, en las relaciones con los demás, los ruidos, estropicios, visajes o movimientos involuntarios que suceden en el lugar, las cosas extrañas que han estado apareciendo dentro o fuera de la casa, como gotas de aceite, aguas, sangre, monedas, trapos, polvos, animales muertos o vivos. Etc.

2. “Se analizan los trastornos mentales y emocionales”

Los sueños: Hay varias clases de sueños, hay sueños proféticos, de

guía del Señor y los sueños de aviso de ataque, que generalmente no son muy bonitos. Los sueños feos, son mecanismos que el Espíritu Santo utiliza como alarma, para anunciar que hay un ataque espiritual sobre la persona. Algunas personas reprenden los sueños para no seguir soñando con eso, los sueños no se reprenden, se analizan para ver que es lo que está sucediendo, aunque los reprendan, si la brujería sigue allí, los sueños también seguirán. En vez de reprender los sueños, más bien reprenda la brujería para que los sueños feos desaparezcan, ya que ella es la que los produce.

En esta etapa se escudriñan los sueños que han estado más presentes en su memoria, en especial aquellos que se han estado repitiendo. Es bueno que la persona no generalice, sino que hable de los sueños muy escuetamente, que no vaya a obviar algunos de ellos por ser muy vergonzosos, porque cualquier detalle puede ser definitivo.

Las emociones: En esta fase se analizan todas las variaciones que han

tenido sus sentimientos. Las depresiones, tristeza, rechazo, deseos de suicidarse, angustia, desespero, obsesión, ansiedad de algo, ira, celos, violencia, venganza, rencor, temor a la oscuridad, a dormir solo o a un lugar en específico, premoniciones. Etc.

La mente: Los cambios en la memoria, en la coordinación de ideas,

pensamientos o ideas involuntarias y extrañas que invaden su mente, desorientación repentina, la mente en blanco a veces, imágenes, visiones. Etc. En ocasiones la persona pierde totalmente sus facultades mentales, hablando incoherencias e idiomas extraños.

Se hace diferencia entre lo físico y lo espiritual.

Cuando una persona tiene los nervios alterados, interpreta todo lo que siente como si fuese de origen espiritual, no se deje llevar por esa falsa información, es su deber como ministros de guerra, aclararle las cosas al paciente.

Hay enfermedades y sintomatologías que pueden ser de origen físico y otras de origen espiritual, lo importante es aprender a diferenciar lo uno de lo otro. Las enfermedades espirituales no salen en los exámenes médicos, aparecen en forma repentina; no hay alimentos, movimientos, cambios en el clima o circunstancias especiales, que hagan que la enfermedad se altere, no hay antecedentes familiares y no responden a los medicamentos, mientras que con las enfermedades físicas sucede todo lo contrario.

La otra cosa importante y que le ayudará para poder diferenciar lo espiritual de lo físico, es que las enfermedades, dolencias y sintomatologías de origen espiritual sufren alteraciones cuando se ora a la persona afectada, debido a que la unción revuelve los demonios. Se les presenta un dolor de cabeza insoportable, las dolencias en el cuerpo se aumentan, las rasquiñas se acrecientan, puede presentar mareos terribles, se le duermen las manos o pierde el conocimiento.

Interpretación del diagnóstico.

Después de recopilar toda la información suficiente, pasamos a la interpretación de los síntomas. Para poder tener la facilidad de interpretar síntomas, es necesario aprenderse las sintomatologías que producen cada espíritu y cada trabajo de brujería enseñada en los capítulos anteriores. Al principio puede ser un poco difícil memorizarse todas esas señales, pero más tarde se vuelve algo mecánico.

A continuación de la observación de los síntomas, se pasa a dar el dictamen espiritual. Se determina si es un altar, un bebedizo o un

entierro; con qué espíritu lo trabajaron, para qué enviaron la hechicería, cuánto tiempo hace que la enviaron y quién la envió.

¿Cómo se determina el tiempo de una brujería y la persona que la envió?

A veces se piensa que los únicos que pueden hacer esto son los brujos, pues los ministros del Señor también pueden hacer esto ¿Cómo? Pues muy sencillo. Toda brujería se manifiesta en una persona dos días después de ser montado el trabajo, por eso para determinar el tiempo que tiene de haber sido enviada la brujería, se le pregunta a la persona el tiempo en que comenzaron a manifestarse los síntomas físicos y mentales y lógicamente, ese será el tiempo en que enviaron el trabajo. Todos los pensamientos, palabras, rezos y deseos malévolos que se tienen contra alguien, crean una atmósfera negativa alrededor de la persona en cuestión, a tal punto que la persona va a soñar con aquel que le está deseando mal, soñará en varias ocasiones con él, que se ríe, que se burla, que le dice palabras feas. Luego se le pregunta por el comportamiento y la actitud que esa persona ha estado mostrando con ella, y con eso basta para aclarar quien es la persona que está realizando el mal.

¿Cómo se determina el lugar donde hicieron el trabajo de brujería?

En toda brujería que se hace, ya sea un entierro o un altar, el brujo tiene por obligación que invocar el espíritu de la persona en cuestión para “cargar” el muñeco, la foto o las prendas de la persona que van a trabajar. Debido a esto el espíritu de la persona queda enclaustrado en ese lugar donde hicieron el trabajo, por eso la persona va a estar soñando constantemente con ese lugar, porque cuando está dormido afloja el dominio propio y el espíritu es halado hacia ese lugar, por la invocación que se hizo, puede ser una ciudad, un pueblo, una casa o un paraje cualquiera. La persona va a soñar que quiere salir de ese pueblo, pero no encuentra buses, plata u otro impedimento que no le deja salir de ese lugar.

¿Cómo se verifica que una brujería ya se destruyó o que un espíritu ya salió?

La verificación no está en que la persona vomitó, cayó al piso, tosió o eructó, estas señales no indican nada, la única forma de estar seguros

que una persona ya está libre del todo, es verificando a los ocho días, que los síntomas que presentaba ya no están. Cuando una persona está libre del todo, los sueños feos que presentaba ya no los tiene, las dolencias y manifestaciones físicas desaparecen y los trastornos mentales dejan de manifestarse. Si después de ocho días los síntomas desaparecen parcialmente, esto quiere decir que aún quedan cosas por destruir, es necesario seguir ministrándola y luego esperar ocho días más, para verificar nuevamente hasta, que no quede nada pendiente. De esta manera es posible que usted quede tratando a una persona por espacio de una semana y habrá casos que tardará más. Por eso no creo mucho en esos ministros que le ponen las manos a un endemoniado y cuando la persona cae al piso dice: “Ya está libre”. ¿Libre? ¡Cómo no mijito! Eso lo veremos en ocho días, a veces eso es más espectacularidad que realidad.

“Llegaron a Betsaida, y le trajeron un ciego y le rogaron que lo tocara. Tomando de la mano al ciego, lo sacó fuera de la aldea; y después de escupir en sus ojos y de poner las manos sobre él, le preguntó: ¿Ves algo?

Y levantando la vista, dijo: Veo a los hombres, pero los veo como árboles que caminan. Entonces Jesús puso otra vez las manos sobre sus ojos, y él miró fijamente y fue restaurado; y lo veía todo con claridad. Y lo envió a

su casa diciendo: Ni aun en la aldea entres”. Marcos 8:22-26

Cuando se habla de ministración, se está refiriendo a todo ese enmarañamiento que tiene que ver con el orar a otras personas, con el fin de liberarlas o sanarlas. En este capítulo se va a explicar cómo se deben hacer las cosas para tener éxito, y los errores que se debe evitar.

El manejo de la unción

La unción es ese poder espiritual que habita en usted, gracias al Espíritu Santo de Dios que le fue dado el día que aceptó a Cristo como su Salvador, y por medio del bautismo en el Espíritu Santo, que le proporcionó ese revestimiento de autoridad espiritual, que le capacita para sanar enfermos y para libertar cautivos.

¿Cómo se obtiene la unción y cómo se hace crecer?

La unción se obtiene por fe y se hace crecer por fe (Gálatas. 3:3-5). Fe es la convicción de lo que no se ve, por tanto la unción es la convicción

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